reflexión de los procesos de paz

Las diferencias entre un proceso de paz efectivo como el que se pretende en dicho pais y/o un simple desperdicio de tiempo y fuerza histórica, son la verdad, la justicia y la reparación. Sin estos conceptos no se puede conseguir la paz, ni tampoco la concientización de una tregua perpetua del conflicto.

Y, aunque cueste aceptarlo, lograr la paz tiene más complejidad que seguir en una situación de violencia y caos militar.

Los procesos de paz son importantes, porque persiguen algo importante, la paz, pero hay varias características que pueden diferenciarlo de otros procesos de paz. En primer lugar la creación de una Ley de Restitución de tierras, por la cual el ejecutivo busca la reparación integral de las víctimas, regresándoles las propiedades hurtadas por la insurgencia.

En segundo lugar, la negociación en una país ajeno, que si bien ha apoyado a la insurgencia armada, da garantías parciales para una neutralidad, como es la salvaguarda a la guerrilla de estar en un territorio fuera de la jurisdicción nacional, y más importante fuera de la jurisdicción norteamericana, que si bien podría pedir su extradición en cualquier momento por los delitos de narcotráfico, lavado de activos, entre otros, que dependiendo del Estado serían una eternidad para la cúpula de la organización criminal.


Por otro lado, la creación de instituciones como la Comisión Histórica del Conflicto y la Comisión Asesora para el Postconflicto de la Presidencia, la cual incluye la mayoría de los sectores de la sociedad colombiana, es tan trascendental para darle más confianza a las negociaciones y legitimidad para que en un futuro se aprueben los acuerdos de La Habana.

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